Aquí os traigo la reseña de un libro que me enganchó en la 1º linea.
A los siete años, Iván Dragó, participa en el concurso de invención de juegos de la compañía de los juegos profundos. Poco después su padres mueren en un accidente de globo. El nuevo colegio al que va, se hunde progresivamente y allí encuentra a una niña invisible. Tiempo después es trasladando a Zyl, la antigua ciudad del juego. Allí hará dos nuevos amigos Lagos y Ríos. Ello le ayudarán en sus nuevas aventuras. Su abuelo, juguetero, le proporcionará alguna información para llegar a la clave del misterio: un hombre llamado Morodian.